Té tradicional coreano
El té verde fue introducido en Corea durante el reinado de la reina Seondeok
(r. 632-647) del Reino de Silla (57 a.C. - 935 d.C). El té ayuda a prevenir la
sornnolencia y vigoriza la mente y el cuerpo, de manera que los monjes budistas
lo usaban oomo ayuda para cultivar su mente. Fue durante la dinastía Goryeo
(918 – 1392) cuando el budismo alcanzó su esplendor en la península y se
desarrolló el dado (ceremonia del té), un protocolo que guiaba la preparación,
la forma de servir y de beber el té. Durante la dinastía Joseon (1392 – 1910),
cuando el budismo se suprimió bajo la influencia del confucianismo, también se
dejó de tomar té.
Hoy en día, se considera como una práctica sofisticada y
saludable. Para la elaboración del té también se usan granos, fruta e
ingredientes medicinales. Algunos tes populares, actualmente, son el insamcha
(té de ginseng), el nokcha (té verde), el yujacha (té de cidra -toronja-), el
daechucha (té de azufaifa), el saenggangcha (té de jengibre), el yulmucha (té
de lágrimas de jacob o "adlay"), el omijacha (té de cinco sabores de
la fruta de la magnolia china -schisandra chinensis), y el gugijacha (té de la
vid del matrimonio china).
En el país, los tes de grano como el boricha (té de cebada
tostada), el oksusucha (té de malz tostado) y el gyeolmyeongjacha (té del fruto
de la Senna obtusifolia), a menudo se sirven fríos en lugar del agua.